Los alumnos que estudian desde casa con frecuencia tienen dificultades para completar el trabajo del curso. A continuación, se indican algunas formas en las que puede mejorar el diseño de su curso para ayudarlos.
Como un gran procrastinador, siempre busco consejos sobre la administración del tiempo y presto atención a las herramientas y técnicas que me ayudan a ponerme manos a la obra y mantenerme concentrado. Este es un problema común para muchos adultos, tanto estudiantes como profesionales. Evitar tareas difíciles parece ser parte de la naturaleza humana, incluso cuando la evitación en sí misma agrega estrés y conduce a la insatisfacción.

Este es un problema grave para los educadores. Los estudiantes que tienen dificultades con la gestión del tiempo y la concentración tienen más probabilidades de desconectarse y abandonar los estudios. Esto genera pérdidas en las ventas y una menor satisfacción del alumno, lo cual es malo para usted, pero también es malo para los alumnos que desean sinceramente completar el trabajo del curso, pero se sienten perdidos para cambiar sus hábitos de estudio.

Afortunadamente, usted, como educador, tiene varios pasos que puede seguir para ayudar a sus alumnos a mantenerse enfocados, administrar mejor su tiempo y completar su curso.

1.- Dé a los alumnos un esquema claro del curso para que sepan qué esperar.
Muchas personas posponen tareas con las que no están familiarizadas. El mero hecho de no saber qué hacer, o no saber qué viene después, puede evitar que alguien se ocupe de una tarea trivial durante años. Cuando se trata de sus lecciones, ser claro con sus alumnos sobre lo que deben esperar de cada lección puede ayudarlos a mantenerse concentrados.

En términos prácticos, esto significa mantener el programa de un curso a la vista. Si está ejecutando un curso de aprendizaje de por vida sin un plan de estudios fijo, cree una lección de incorporación que los alumnos puedan completar en unos minutos y que los familiarice con el formato de su contenido.

Lo mismo ocurre con las lecciones. Utilice el comienzo de cada lección para dar un esquema de viñetas de lo que se cubrirá para refrescar el interés de los alumnos. Si los alumnos reconocen el material, también les dará más confianza en su capacidad para completarlo.

2.- Incluya estimaciones de tiempo de cuánto tiempo espera que duren las lecciones.
¿Alguna vez comenzarías a ver un video en YouTube si el video no dijera cuánto dura? Probablemente no. Nos gusta saber a qué nos apuntamos, incluso en asuntos menores. Con las lecciones del curso, los alumnos a menudo no saben adivinar cuánto tiempo les tomará aprender un concepto desconocido. Darles una estimación de cuánto tiempo tomará la lección puede reducir sus dudas lo suficiente como para que salten a ella en lugar de posponerla.

3.- Mantenga las lecciones en menos de veinte minutos.
Hablando de tiempo, haga que las lecciones sean breves. Las tasas de retención de alumnos disminuyen cuanto más se prolonga una lección, especialmente en las conferencias en las que no hay una participación activa del alumno. Mantenerlos concisos no solo ayuda a los alumnos a comenzar, también les ayuda a recordar más.

El contenido micro puede ser una gran ayuda aquí. Estas son lecciones que los alumnos pueden completar en sus teléfonos móviles en unos cinco minutos. Al participar poco a poco, varias veces al día, aprender tu material se convierte en un hábito.

Por supuesto, algunos contenidos tardarán más en cubrirlos. Pero si se encuentra superando la marca de los veinte minutos, podría ser el momento de dividir la lección en segmentos más cortos y agregar algunos cuestionarios de revisión para que los alumnos verifiquen sus conocimientos en el camino.

4.- Elimine las distracciones usando el modo de enfoque.
Una de las características que presentamos con nuestro lanzamiento 3.0 fue un «modo de enfoque» para ayudar a reducir las distracciones, de modo que los alumnos no se sientan tentados a alejarse de su curso para ir a otra parte de su sitio. El modo de enfoque elimina una serie de señales visuales que no son necesarias cuando los alumnos están estudiando la lección en sí. Hace que la navegación sea plegable, reduce la cantidad de botones de llamada a la acción en la pantalla y elimina la navegación principal, las barras laterales y los pies de página.

Los mismos principios también se pueden aplicar a otras áreas de su curso. Si ha elegido un diseño sin suficiente margen de relleno, o con una fuente densa, o si ha agregado demasiadas distracciones visuales en la página de su lección, puede dificultar que los alumnos se concentren en el material importante. En este caso, menos es más.

5.- Utilice cronómetros de lecciones y establezca fechas límite.
Para algunas partes de su curso, agregar un temporizador visual para completar los elementos del curso puede dar a los alumnos la presión suficiente para duplicar su trabajo del curso. También es una forma de animar a los alumnos a concentrarse más intensamente en el material que tienen entre manos.

Los plazos pueden cumplir una función similar. Si bien los plazos pueden parecer estresantes al principio, la realidad es que, para un procrastinador, la falta de un plazo significa que cualquier tarea que tenga pendiente nunca terminará. Establecer una fecha límite es una forma de hacer que los alumnos se responsabilicen de que cumplan los requisitos del curso, en lugar de posponerlos indefinidamente.

6.- Ofrezca insignias de «racha» a los alumnos que alcancen sus objetivos.
La procrastinación también está relacionada con la motivación. Ofreciendo una insignia de «racha» para los estudiantes que completan lecciones en días consecutivos, por ejemplo, es una forma auténtica y edificada de mantener a los alumnos iniciando sesión en el curso. Puede que esto no parezca una gestión del tiempo en el sentido más estricto, pero ayudar a los alumnos a romper los malos hábitos de procrastinación tiene el mismo efecto.

La forma en que estructura su curso puede ayudar a sus alumnos a vencer la procrastinación.
Muchos de nosotros estamos acostumbrados a pensar en las motivaciones del alumno como factores fuera de nuestro control. Esta puede ser una mentalidad increíblemente desalentadora para los educadores que enfrentan bajas tasas de participación. Pero si explica cómo está organizado su curso y hace uso de las herramientas a su disposición que pueden ayudar a sus alumnos a mantenerse enfocados, puede ayudarlos a alcanzar sus metas sin hacer que se sientan acosados o microgestionados.

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Por tobalcris

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