Las teorías más recientes sobre liderazgo identifican que el ejercicio de éste por parte el individuo no puede verse aislado de sus seguidores y su entorno. Cuando se evalúa la función de un líder en el contexto laboral, se debe considerar si las personas a las que guía creen en él y le siguen en forma comprometida, y hacia dónde orienta [este líder] la acción de esas personas (sus seguidores).
¿Podemos imaginarnos a un líder sin seguidores?
¿Podemos pensar que un líder pueda serlo si no es capaz de traducir una visión en los objetivos específicos que permitirán llegar a ella?

Estaremos de acuerdo en que esto no es posible. El ejercicio del liderazgo entonces, tiene que ser aplicado en sus seguidores y enfocado hacia el logro de los objetivos de la organización en la que opera. Para ello, el líder debe ser capaz de:
• Definir los objetivos de forma fácil de entender por sus seguidores
• Identificar claramente su importancia y trascendencia y
• Proporcionar elementos que permitan que el seguidor verifique si desarrolla habilidades que forman parte de estos objetivos.
Además de tomar en cuenta estos puntos y las características del líder, debe buscarse empoderar (o facultar) a los seguidores y cómo crear las condiciones a través del coaching, para que ese empoderamiento se vincule con el logro de los objetivos organizacionales.

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Por tobalcris

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