Comprender por qué los alumnos toman su curso puede ayudarlo a mantenerlos comprometidos.
Si ha creado un curso recientemente y está tratando de que se registren nuevos alumnos, o si tiene dificultades para involucrar a los alumnos después de inscribirse, es probable que haya pasado mucho tiempo pensando en dos claves preguntas: ¿Por qué los alumnos toman mi curso? ¿Y cómo puedo motivarlos a seguir adelante?

La motivación es la clave para casi todos los programas de aprendizaje exitosos que existen. Sin alumnos motivados, hacer crecer su curso en línea es una batalla cuesta arriba. Algunos educadores ven la motivación como algo fuera de su control, algo que sus alumnos tienen o no tienen. Pero si comprende las motivaciones de los alumnos, puede hablar con los alumnos de formas que desencadenen esas motivaciones, inspirándolos a seguir adelante.

Hay dos grandes tipos de motivaciones: intrínsecas y extrínsecas. La motivación intrínseca proviene de adentro, mientras que las motivaciones extrínsecas son las que provienen de afuera. Aunque tiendo a creer que las motivaciones intrínsecas son más fuertes y duraderas, este no es siempre el caso. Como veremos, existen diferentes tipos de motivaciones intrínsecas y extrínsecas, y su atracción puede aumentar y disminuir con el tiempo. Miremos más de cerca.

1.- Incentivo
La motivación extrínseca más sencilla es a través de un incentivo. Si los alumnos reciben algún tipo de recompensa por realizar el curso, y por hacerlo bien, es más probable que lo sigan. Los incentivos suelen ser monetarios (un aumento, por ejemplo) pero también pueden venir en forma de algún otro premio o recompensa.

Un alumno motivado solo por incentivos dejará de tomar su curso tan pronto como desaparezca el incentivo. Pero los incentivos a menudo pueden sumarse a otras motivaciones. Por ejemplo, un alumno puede querer tomar su curso, pero tiene dificultades para justificarlo en medio de otras obligaciones. Un incentivo puede ser suficiente para que vuelvan a priorizar dónde dedican su tiempo.

2.- Miedo
Las motivaciones basadas en el miedo suenan muy negativas al principio, pero no necesariamente. Por ejemplo, un alumno puede estar motivado para tomar su curso de cumplimiento por temor a que su empresa falle en una auditoría, pero su recompensa por haber tomado su curso es la seguridad de saber que ha cumplido con todos sus requisitos.

De manera similar, un alumno puede sentirse motivado por el miedo a inscribirse en cursos de defensa personal, pero después de tomar esos cursos, se va sintiéndose empoderado. En otras palabras, si bien la motivación del alumno puede ser el miedo, lo positivo que proporciona su curso es seguridad y tranquilidad.

3.- Poder
Hablando de empoderamiento, muchos estudiantes se inscriben en cursos porque quieren tener la capacidad de cambiar algo en el mundo que los rodea. Quizás quieran convertirse en activistas medioambientales, pero necesitan una cierta certificación antes de poder trabajar en el campo. Tu curso les da el poder para hacerlo.

Otro ejemplo común se encuentra en el lugar de trabajo. Si un empleado desea un ascenso, puede recibir capacitación en administración. Hay incentivos salariales obvios en juego, pero ganar una posición de autoridad también es una motivación.

4.- Social
¿Cuántos de nosotros nos hemos inscrito en un curso porque teníamos que hacerlo, pero nos quedamos debido a las conexiones sociales que hicimos? Yo se que tengo. Los lazos sociales formados por una comunidad son algunas de las motivaciones más poderosas que existen y pueden transformar por completo la experiencia de un alumno de su curso.

Las motivaciones sociales también son un gran ejemplo de una motivación externa que es tan convincente como una interna. Después de todo, hay una razón por la que las redes sociales son un factor de influencia tan importante. A la gente le gusta compartir sus éxitos.

5.- Competencia
La primera de nuestras motivaciones intrínsecas es la competencia, o el puro amor por aprender por sí mismo. Muchas personas son simplemente aprendices natos. Les gusta adquirir nuevas habilidades y conocimientos, y continuarán haciéndolo sin mucha insistencia externa. Solo necesita asegurarse de que su curso los ayude a alcanzar sus objetivos y no se interponga en su camino.

La desventaja de esta motivación es que es más probable que los alumnos abandonen el curso si caen en la rutina y se desaniman. Si la competencia es el principal motivador de sus alumnos, tenga especial cuidado en apoyarlos durante cualquier recesión.

6.- Logro
Los estudiantes orientados al logro están más motivados por las tareas que aquellos que lo hacen por el mero hecho de aprender. Al igual que los estudiantes que están motivados por un incentivo externo, estos estudiantes quieren algo muy específico y probablemente estén rastreando objetivos e hitos para lograrlo.

Por ejemplo, es posible que quieran correr un maratón y se hayan inscrito en su clase de entrenamiento como preparación. Nadie los hace correr, y probablemente no estén pensando en correr como algo en lo que necesitan ser mejores; solo quieren tachar «correr un maratón» de su lista de deseos. Esa es una motivación intrínseca lo suficientemente fuerte como para que cualquiera pueda trabajar.

7.- Creatividad
Muchos de nosotros hemos sentido la necesidad de una salida creativa en diferentes momentos de nuestra vida. Como motivación, encontrar una nueva forma de expresión creativa puede ser incluso más satisfactorio que la mera curiosidad o el deseo de tachar un elemento de una lista.

Es posible que sus alumnos no necesiten volverse muy buenos en lo que estén aprendiendo para encontrar la satisfacción. Mucha gente se convierte en artistas sin querer mostrar su trabajo a nadie, por ejemplo. Pero el deseo de cultivar una forma de expresión creativa los empuja a seguir adelante.

8.- Actitud
Finalmente, algunas personas están motivadas por su deseo de cambiar la forma en que perciben el mundo. Quieren aprender más sobre los demás, crecer en la comprensión de sí mismos o ayudar a otros a cambiar sus perspectivas. ¡O tal vez simplemente los hace sentir bien!

Por ejemplo, si está dirigiendo un curso sobre relaciones interraciales, autoayuda o terapia cognitivo-conductual, todos estos serían ejemplos de cursos fuertemente influenciados por motivaciones de actitud.

Desarrollar la motivación en sus alumnos aumentará los sentimientos positivos que tienen acerca de tomar su curso.
Las razones subyacentes detrás de la forma en que los alumnos toman los cursos son variadas y pueden cambiar con el tiempo. Un alumno puede comenzar a tomar un curso debido a algún incentivo externo, pero continuar con más cursos porque disfruta de la sensación de una competencia mejorada. Otro alumno puede comenzar un curso porque quiere cambiar su perspectiva y continuar debido a los beneficios sociales que obtiene de él.

Cuantas más motivaciones pueda dar a sus alumnos para que continúen con su curso, más se quedarán con usted a largo plazo. Cuanto más aprenda sobre sus alumnos y sus motivaciones, mejor podrá hablar sobre sus necesidades e inspirarlos a perseverar.

(Visited 40 times, 13 visits today)

Por tobalcris

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *